domingo, 23 de noviembre de 2008

Si alguien encuentra algo de sentido en este texto... me avisa.

Cada vez que Tito pensaba en aquel viaje hacia un país nórdico, no me acuerdo muy bien cuál, sentía que un rayo pasara por su cuerpo.
Según las profecías la migración sería en una semana, iría solo, financiado por sus ahorros acumulados desde que tenía 15 años. El vuelo 913 de Lufthansa partiría a las 07:00 hrs. hacia el primer mundo para estar en su destino a las 10:00 hrs. del día siguiente.
Tito era de una familia ABC1, sin grandes problemas economicos, iba a la escuela fundada por su bisabuelo croata y vivía en una casa arriba de un cerro con una vista preciosa... recuerda haber llevado a más de alguna pretendiente hacia el mirador ubicado en un lugar del cerro donde se podía ver el amanecer o el atardecer según se quisiera.
Estamos ahora postrados en el asiento 26C del avión más grande que alguna vez Tito haya visto. Justamente es él quien está ahí. Lee un libro de un tipo llamado algo asi como "Asimov", no estoy muy seguro, al menos se veía entretenido, con esa leve sonrisa que mostraba un cierto interés por el libro, o quizás estaría imaginando la belleza del paisaje nórdico.

Son las 10:36 hrs. del 13 de enero, retrasado llega el vuelo a la ciudad Finlandesa, Helsinki. Hay una temperatura ambiente de -2Cº y nieva moderadamente. En el aeropuerto una mujer bastante atractiva parece saludarlo, aunque Tito no entiende nada del idioma, a pesar de haber estudiado algo básico por su propia cuenta.
Sin problemas para salir del enorme aeropuerto, un taxista en un volvo le ofrece sus servicios a nuestro hombre, o eso parece, y lo conduce hasta la parte trasera para dejar las maletas.
Sin tiempo que perder Tito es conducido hacia un hotel bastante cerca de una isla-fortaleza llamada Suomenlinna. Es bien práctico, ya que es uno de los lugares que quiere visitar.
Saltamos un poco en el tiempo, para ubicarnos ya en la habitación del hotel que será su hogar por 6 días. Tiene una linda vista, hacia otra ventana, donde aloja una Canadiense de unos 20 años... el único problema es que pesa 116 Kgs.
Tratando de pasar el mal gusto, sale nuestro hombre en busca de nuevos paisajes para plasmar en su computadora más tarde. No tarda en encontrarse con un edificio que hasta a mi me dejó perplejo... se llama Kiasma y adentro tiene el museo de arte contemporaneo y una iglesia.
Basta me dice el director de detalles inutiles... queremos saber para qué nos estás contando esto...
Bueno pues, les cuento esto, para que pierdan el tiempo leyendo cosas que ya saben que son así... pues Tito, aunque haya cumplido su sueño, necesitó siempre de alguien, aunque él dijese que no, que era independiente y se podía cuidar solo...

No hagan lo que Tito... no se guarden las cosas para ustedes hasta que revienten, sino van a terminar en el mismo diván que él... el de mi consulta...

Otro día les cuento más curiosidades del viaje del loco este... ahora debo viajar y relajarme...

Moi moi.


PD: NO TIENE NADA QUE VER CON LO ANTERIOR ¿Se han dado cuenta de que todo el mundo tiene la verdad?... digo: "El amor es esto o el amor es aquello y nada más".
"la vida es así", "el sentido de la vida es nada más que esto...".

En mi opinión... no deberíamos cerrarnos a verdades... depende del punto de vista... descubran el suyo ¬_¬'
GAK